sábado, 9 de marzo de 2013

Algunas claves para identificar cuál es tu diosa predominante - Jean Shinoda Bolen

.."Me di cuenta de que hay una prueba muy sencilla: cuando el marido de una mujer se ausenta durante una semana, ¿cómo se comporta ésta respecto a las comidas para sí misma y qué le sucede a la casa?

Cuando una mujer Hera o una mujer Afrodita cena sola, probablemente se trate de un asunto triste y descorazonador: tal vez requesón envasado. Cuando está sola, para ella cualquier cosa que haya en la nevera es suficiente, en marcado contraste con las buenas o elaboradas comidas que prepara cuando su marido está en casa. Ella cocina para él. Por supuesto, hace lo que a él le gusta, en lugar de lo que ella prefiere, porque es una buena esposa que ofrece buenas comidas (Hera), está motivada por su naturaleza maternal a cuidarle (Deméter), hace lo que él desea (Perséfone) o intenta serle atractiva a él (Afrodita).

Pero si es Hestia la diosa que le influye, una mujer pondrá la mesa y se proporcionará a sí misma una auténtica comida cuando está sola. Y la casa estará en su buen orden habitual...Una mujer Hestia pondrá flores nuevas para sí misma que nunca verá su marido ausente. Su apartamento o su casa siempre tiene el aire de hogar, porque es ella la que vive allí, y no porque hace las cosas para otra persona..."

sábado, 23 de febrero de 2013

ACTIVANDO A LAS DIOSAS EN TU INTERIOR


Demeter y Perséfone
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PROPUESTA:

Este es un taller de crecimiento personal para conocer y potenciar diosas y dioses de las distintas mitologías están presentes en nuestra psiquis.

Nos basamos en los libros de Shinoda Bolen: "Las diosas de cada mujer", "Las diosas de la mujer madura" y "Los dioses de cada hombre". La propuesta es entender y pensar aspectos femeninos y masculinos representados por imágenes míticas que resultan muy clarificadoras.

Conocerlos es una enorme fuente de poder personal, puesto que los arquetipos son potenciales partes de nosotros mismos que podemos desarrollar para crecer y vivir de acuerdo con lo que realmente somos y queremos, experimentando la dimensión sagrada de nuestras vidas.

En cada mujer habitan varias deidades. Y sin ser concientes de ello, las despiertan y activan a lo largo de toda su vida. La amante Afrodita, la guerrera Atenea, la madre Deméter o la esposa Hera, son sólo algunas de las imágenes que retornan desde la antigua mitología grecorromana para inspirar y guiar a las mujeres.

Las diosas son patrones potenciales que se hallan en la psique de todas nosotras, aunque en cada mujer concreta algunos de estos patrones están más activados (energetizados o desarrollados) y otros menos.

Sucede que cuanto más compleja es una mujer, más probable es que tenga dentro de sí muchas "diosas activas"...


Lilith
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Se trata, entonces, de hacerse consciente de este proceso que pasa inadvertido, de que cada mujer identifique a sus diosas dominantes y trate de integrar a aquellas no activadas que de estarlo enriquecerían, complementarían y equilibrarían su vida. De este modo se establece el control y se alcanza la gobernabilidad de la propia vida.

Lo más importante es que cada uno descubra su propio mito, pues este le llevara a ser y hacer aquello para lo que ha nacido. Una vez descubierto ese esquema básico de existencia en el cual la persona se identifica, es importante potenciarlo. Aunque haya un dios con el cual se identifique más, también existen todos los demás, asociados a otras partes del yo. Por eso es necesario armonizarlos todos. La toma de conciencia y el desarrollo de estos arquetipos internos que son las diosas y dioses, como su armonización, conducen tanto a la mujer como al hombre a la plenitud psíquica, pues habrá logrado integrar a sus deidades interiores con todos sus rasgos. Cada ser humano es un ser completo que contiene todas las deidades.

OBJETIVOS:

-Identificar qué diosa o modelo femenino (Atenea, Afrodita, Perséfone, etc) nos rige y así poder sacar mayor provecho de sus talentos y desafíos.

-Adquirir la capacidad de utilizar la entidad más adecuada en cada situación y conseguir armonizar a los dioses y/o diosas, que no son más que partes de uno mismo.

-Además de descubrir nuestro mito personal, hemos de activar otros y sintonizarlos, pues entre todos nos ayudaran a crecer y a enfrentar los avatares de nuestra existencia. A través de las deidades y mitos, el ser humano dirige los arquetipos, y no al revés.

-Realizar un trabajo de autoconocimiento, reconocer nuestros modelos afectivos y de comportamiento para poder así desarrollar vínculos más plenos.

-Comprender la psicología masculina, identificar qué dios o modelo masculino está plasmado en nuestro inconsciente, para conocer qué tipo de hombres atraemos a nuestras vidas (Hades, Hermes, Zeus, etc).

METODOLOGÍA:

- Análisis de los aspectos psicológicos positivos y negativos que encierra cada arquetipo, cada deidad.

- Observación de estos modelos, ejemplos de su desenvolvimiento en situaciones reales. Trabajo vivencial para descubrir en nuestro entorno afectivo cómo se manifiestan las diosas en el mundo externo: hermanas, amigas, rivales, madres, abuelas, tías, compañeras, etc.

- Conexión con la energía de cada diosa en nuestro mundo interno, e ir trabajando sus resonancias en nosotras: como se han expresado y se expresan hoy esas energías a través de nuestros diferentes roles: hijas, madres, amantes, esposas, amigas, trabajadoras, activistas, descubriendo con cuáles fluimos y con cuáles experimentamos trabas.

- Trabajo con distintas técnicas para activar las cualidades positivas de cada diosa en nuestro interior.

- Compartir un espacio cálido y confortable en el que se renueven las formas de expresión a través del arte, la intuición y la reflexión. Utilizaremos la palabra, el juego, el tarot, la astrología, la dramatización, el movimiento y las tareas cotidianas (cocina, limpieza, orden, costura, etc.)

-Los espacios físicos en los que se va a desarrollar el trabajo interno y externo son: el taller, nuestro hogar y la naturaleza.


Kali
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PROGRAMA:


Visión de la mujer a través del tiempo.

Por qué necesitamos a la Diosa.

La emergencia de Lo Femenino Arquetípico.

Recuperando las partes sagradas de nuestra propia feminidad.

Introducción a la mitología griega y romana, descubriendo los modelos de mitos y las creencias de la antigüedad.

Presentar los siete modelos principales de diosas, las virtudes de cada una, sus ámbitos de acción, sus aspectos de poder. Relacionarlos con los dioses que las rodean.

Las diosas de la mitología griega:

Atenea. La mujer guerrera, inteligente, práctica y estratega.
Afrodita. Arte y amor. Un ser alquímico.
Hera. El poder del matrimonio sagrado.
Deméter. La gran Madre Universal.
Perséfone. Ser Hija y doncella del submundo.
Artemisa. Diosa de la caza y la luna, protectora de la naturaleza. Hermana feminista.
Hestia. El fuego del hogar. Centrada en sí misma, completa.
Presentación de cada diosa.
Resonancia en nosotras.

Los dioses de la mitología griega:

Zeus. Rey de los cielos. El gran patriarca.
Apolo. Imperio del Sol. El que se traza metas y las cumple.
Hermes.Mensajero de los dioses y guía de los espíritus.
Dionisos. Dios del Éxtasis. Sexo, vino, música.
Hefestos.Dios de la Forja y el trabajo manual. El artífice.
Ares.Dios de la Guerra. Amante y apasionado.
Poseidón. Dios de los mares. Emociones profundas.
Hades. Dios del submundo. Viaje al inconciente.
Presentación de cada dios.
Resonancia en nosotras.

Ánimus y ánima.

Ejercicio: El Olimpo de las deidades.

Danzando con la sombra. Viaje al Mundo Subterráneo para encontrar a las Diosas Oscuras. Ceremonia para convertir a tu Diosa Oscura en aliada.


Oshun
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Las diosas de la edad madura. Encuentro con la Anciana interior.

Diosas de la sabiduría.

Diosas del mar.

Diosas de la creatividad.

Diosas del amor.

Diosas de la compasión.

Diosas de la sexualidad.

Diosas de la prosperidad.

Investigación sobre cartas natales de cada participante.

Lectura de textos de la literatura universal.

Escucha de música.

Orientación sobre las potencialidades de cada modelo de diosa.

Charla grupal en busca de aportes que enriquezcan el conocimiento adquirido.

Juegos teatrales, improvisaciones, dinámicas grupales.

Escritura de poemas, canciones y cuentos.

Expresión plástica: figuras en barro, mandalas y dibujos en torno a las diosas.

Trabajos de costura: confección muñecas chamánicas de la luz y de la sombra que
reflejarán la diosa que nos rige en el momento que estamos atravesando y también la de la diosa más negada, por tanto aquella que debemos integrar.

Caminatas de reflexión.

Creación de altares.

Fiesta de cierre: celebrando a la Diosa.


Ángel guardián
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DIGIRIDO A:

Mujeres de cualquier edad que deseen explorar su feminidad y comprender las situaciones que se les presentan. A aquellas que quieran desarrollar la expresividad en diferentes facetas artísticas y encontrarse con otras mujeres para compartir sus experiencias.

El mundo nos necesita, pero no como seres pasivos y pacientes sino como factores de sanación y trasformación.

TE ESPERO!

COORDINA: Patricia Turnes. Escritora, periodista cultural y maestra de tarot.

LUGAR: Taller La Diosa - L.A de Herrera 1713 esq. Ramón Anador - Parque Batlle


POR INFORMES E INSCRIPCIONES llamar de lunes a viernes de 13 a 19 hs. a:
Tel.: 2486 24 25 - 2522 48 76 - 098835138

E-mail: tallerladiosa@gmail.com

miércoles, 28 de diciembre de 2011

La conciencia de Afrodita - Diosa alquímica portadora de visión - Fragmento de "Las Diosas de Cada Mujer " de Jean Shinoda Bolen



LAS DIOSAS ALQUÍMICAS

Afrodita

A Afrodita, diosa del amor y de la belleza, la sitúo en una categoría por derecho propio como la diosa alquímica, una calificación adecuada para el proceso mágico o poder de transformación que ella, por sí sola, poseía. Según la mitología griega, Afrodita era una presencia sobrecogedora que hacía que los mortales y las deidades (a excepción de las tres diosas vírgenes) se enamorasen y concibieran nueva vida. Con Pigmalión, convirtió una estatua en una mujer viva (por el contrario, Atenea convertía a las personas en piedra). Era ella quien inspiraba la poesía y los discursos persuasivos, y simboliza el poder transformador y creativo del amor.

Aunque tiene algunas características comunes con las diosas vírgenes y con las Diosas vulnerables, no pertenece a ninguno de estos dos grupos. Como la diosa que tuvo más relaciones sexuales, definitivamente Afrodita no fue una diosa virgen, a pesar de que se parecía Artemisa, Atenea y Hestia en hacer lo que le placía. Tampoco fue una Diosa vulnerable, a pesar de que se parecía Hera, Deméter o Perséfone en estar vinculadas a deidades masculinas y/o en tener hijas/os. Sin embargo, a diferencia de ellas, Afrodita nunca fue escogida como víctima y no sufrió como tal. En todas sus relaciones, los sentimientos de deseo fueron recíprocos; nunca fue la víctima de la pasión indeseada de un hombre por ella. Valoraba más la experiencia emocional con los demás que su independencia de ellos (que era lo que motivaba a las diosas vírgenes), o los vínculos permanentes (que caracterizaban a las diosas vulnerables).

En tanto que diosa alquímica, Afrodita tiene en común algunas similitudes con las otras dos categorías, aunque es intrínsecamente diferente de ambas. Para Afrodita, las relaciones son importantes, peor no como compromisos a largo plazo con otras personas (característicos de las diosas vulnerables). Afrodita busca consumar relaciones y generar nueva vida. Este arquetipo puede expresarse a través de la relación física o a través de un porceso creativo. Lo que busca ella difiere de lo que buscan las diosas vírenes, pero se parece a ellas en que es capaz e centrarse en lo que para ella tiene personalmente sentido; los demás no pueden apartarla de su meta. Y en cuanto que lo que ella valora, es puramente subjetivo y no puede medirse en términos de éxito o de reconocimiento. Afrodita es (paradójicamente) muy similar a la anómina e introvertida Hestia, que, aparentemente, es la Diosa menos parecida a Afrodita.

Cualquier persona o cualquier cosa que sea impregnada de belleza por Afrodita es irresistible. Se produce una atracción magnética, se produce una "química" especial entre dos personas, y desean la unión por encima de cualquier otra cosa. Sienten un impulso de acercarse, de llegar al coito, a la consumación del acto, "conocer" al otro, según el término bíblico. Aunque este ímpetu puede ser puramente sexual, el empuje suele ser más profundo, y representa un impulso psicológico y espiritual. El término coito está relacionado con comunicación o comunión; consumación sugiere una incitación a la realización o perfección; unión es fundirse juntos como ua misma persona, y conocer es entender realmente al otro. El deseo de conocer y de ser conocido es lo que produce Afrodita. Si este deseo conduce a la intimidad física, de ella puede seguirse la fecundación y una nueva vida. Si la unión es también mente, corazón y/o espíritu, se crea un nuevo crecimiento en las esferas psicológica, emocional o espiritual.

Cuando Afrodita influye en una relación, su efecto no se limita a lo romántico o lo sexual. El amor platónico, la conexión del alma, la amistad profunda, la relación, la comprensión empática son, todas ellas, expresiones del amor. Allí donde se genere crecimiento, se apoye una visión, se desarrolle el potencial, se aliente una chispa de creatividad -como sucede en la actividad de hacer de mentor/a, consejero/a, padres, o la actividad de dirección, enseñanza, edición, psicoterapia y análisis-, allí está Afrodita influyendo en las personas involucradas.



Calidad de la conciencia: como "a la luz de las candilejas"

La calidad de la conciencia que se asocia con Afrodita es única. Las diosas vírgenes se asocian con la conciencia centrada y son arqetipos que posibilitan que las mujeres se concentren en lo que tiene importancia para ellas. La receptividad de las diosas vulnerables está igualada por su conciencia difusa. Pero Afrodita tiene una cualidad de conciencia propia, que yo llamo la conciencia de Afrodita: está centrada, pero es receptiva; este tipo de conciencia incorpora el objeto de la atención, pero también se ve afectada por éste.

La conciencia de Afrodita se centra más y es más intensa que la conciencia difusa de las diosas vulnerables. Pero es una conciencia más receptiva y atenta al objeto de su atención que la conciencia centrada de las diosas vírgenes. Así pues, no es ni como la lámpara de un cuarto de estar, que ilumina todo lo que cae dentro del radio de su brillo, con una luz cálida y suave, ni como un foco o un rayo láser. Considero que la conciencia de Afrodita es como las luces de un teatro que iluminan el escenario. Lo que mantenemos a la luz de las candilejas refuerza, dramatiza o magnifica el impacto de la experiencia sobre nosotros. Incorporamos lo que vemos y lo que oímos y reaccionamos a ello. Esta iluminación especial contribuye a extasiarnos ante una sinfonía, conmovernos ante una obra de teatro o las palabras de un orador; los sentimientos, las sensaciones, las impresiones y los recuerdos salen de nosotros en respuesta a lo que vemos y oímos. A su vez, los que están en escena pueden llegar a ser inspirados por la audiencia, y dinamizados por la relación que sienten que se dirige hacia ello.

Lo que está "a la luz de los focos" absorbe nuestra atención. Somos arrastrados sin esfuerzo hacia lo que vemos y permanecemos relajados en nuestra concentración. Veamos lo que veamos, bajo la luz dorada de la conciencia de Afrodita, se vuelve apasionante: el rostro o el carácter de una persona, una idea acerca de la naturalza del universo o la cualidad translúcida y la forma de una taza de porcelana.

Cualquiera que se haya enamorado alguna vez de una persona, de un lugar, una idea o un objeto, enfoca su atención sobre ellos con la conciencia de Afrodita. Pero no todos los que utilizan la conciencia de Afrodita están enamorados. El modo "enamorado" de Afrodita de considerar a la otra persona como si ésta fuera fascinante y bella, es característico de las mujeres que personifican el arquetipo, y es una manera natural de relacionarse y de tener información para muchas mujeres (y hombres) a las que les gusta la gente y enfocan deliberadamente toda su atención sobre ésta.

Las mujeres de este tipo incorporan a las personas de la misma manera que un conocedor de vinos considera y toma nota de las características de un buen vino nuevo. Para apreciar totalmente esta metáfora, puede imaginarse a un enólogo disfrutando del placer de familiarizarse con un vino desconocido. Esta persona (ella o él) alza la copa a la luz para observar el color y la claridad del vino. Inhala el "bouquet" y toma un ligero sorbo para apreciar el carácter y cuerpo del vino; además saborea el gusto que queda después. Pero sería un error pensar que la "atención amorosa" y el interés que ha puesto en el vino significa que el vino en cuestión sea especial, e valor, o incluso que le haya gustado.

Ésta es la equivocación que suelen cometer las personas que responden a una mujer que utiliza la conciencia de Afrodita. Al caer en el brillo de su atención, la sienten cautivadora y atractiva, como si ella activamente les hiciera reaccionar de una manera afirmativa (en lugar de objetiva o crítica). Éste es el estilo que tiene ella de ser auténtica y de involucrarse de manera momentánea en todo lo que le interesa. El efecto sobre los demás puede ser de seducció, pero también puede ser equívoco si su manera de interactuar crea la impresión de que ella está atraída o enamorada, cuando en realidad no lo está

La conciencia de Afrodita, creatividad y comunicación

La conciencia de Afrodita está presente en todo trabajo creativo, incluyendo el que se hace en soledad. El diálogo de "relación" se encuentra en este caso entre la persona y el trabajo, del cual emerge algo nuevo. Por ejemplo, observemos el proceso de una pintora concentrada en su pintura y en su lienzo. Se produce un intercambio de absorción: la artista reacciona o es receptiva a los accidentes creativos de la pintura o el pincel; empieza de manera activa con trazos enérgicos, los matices y el color; después responde a lo que ve que va resultando. Se trata de una interacción; la espontaneidad se combina con la profesionalidad. Se trata de una interacción entre la artista y el lienzo, y como resultado se crea algo que previamente no existía.

Es más, mientras la pintora se concentra en el detalle que tiene frente a ella, también mantiene la percepción de too el lienzo en su conciencia. De vez en cuando retrocede y ve de manera objetiva aquello en lo que ha estado involucrada de una manera tan subjetiva. Se encuentra absorta e implica, pero también, de alguna manera, objetivamente desapegada.

Tanto en la buena comunicación como en el proceso creativo, existe una interacción. Por ejemplo, una conversación puede ser banal, sin sentido, hiriente, o puede ser una forma de arte, tan espontánea, conmovedora y maravillosa como sesiones de improvisación musical o de jazz, cuando el alma alza el vuelo con la música y se remota a alturas extáticas y a continuación se introduce en un profundo acorde. La interacción es espontánea en la forma, pero su sustancia puede ser honda y conmovedora. Las personas que conversan sienten excitación y una sensación de descubrir cosas nuevas cuando cada una lanza una respuesta a la otra. Ambas experimentan la conciencia de Afrodita, que proporciona el campo de energía o telón de fondo para que se produzca la comunicación y la creatividad. A dónde pueda llegar la música o cómo se desarrolle la conversación no es algo que se conozca desde el principio ni que esté planificado. El descubrimiento -el nacimiento de algo nuevo- es un elemento clave en la creatividad y en la comunicación.

Allí donde la conciencia de Afrodita está presente, se genera energía: los amantes irradian bienestar y fuerza acrecentada; la conversación se hace viva, estimulando los pensamientos y los sentimientos. Cuando dos personas se encuentran de verdad ambas reciben energía del encuentro y sienten más vitalidad de la que tenían previamente, con independencia del contenido del mismo que, en la terapia, puede suscitar temas muy dolorosos. El trabajo renueva las fuerzas en lugar de agotarlas. Absortos en las personas con las que estamos o en lo que hacemos, perdemos conciencia del tiempo, característica que Afrodita tiene en común con Hestia.

Portadoras de visión

Para hacer que un sueño se vuelva realidad, hay que tener primero un sueño, creer en él y trabajar por realizarlo. Normalmente, es esencial que otra persona que sea significativa para nosotros crea que ese sueño es posible: esa persona es una portadora de visión, cuya fe suele ser crucial: Daniel Levinson, en Seasons of a Man´s Life, describe la función de una "mujer especial" en la fase de transición de un joven hacia el mundo adulto. Levinson asegura que tal mujer tiene una conexión especial con la realización del sueño de aquél. Le ayuda a dar forma al sueño y a hacerlo realidad. Lo comparte, lo bendice, cree en el joven como el héroe del mismo, se une a él en su viaje de descubrimiento y le proporciona un santuario en el que puede imaginar sus aspiraciones y alimentar sus esperanzas".

Esta mujer especial es similar a la descripción de Toni Wolf de la mujer "hetaira" (que viene de la antigua palabra griga que designaba a la cortesana, que tenía educación y cultura y era excepcionalmente libre respecto a las mujeres de aquellos tiempos; era en algunos aspectos como la geisha japonesa), un tipo de mujer cuyas relaciones con los hombres tienen cualidades eróticas y de compañía. Puede ser la mujer que le inspira, o musa. Según Wolf, la "hetaira" fertiliza el lado creativo de un hombre y le ayuda a realizarlo. Toni Wolf, analista junguiana y antigua paciente de Jung, fue su colega y, según algunas personas, también su amante. Ella fue, tal vez, la "mujer especial" para Jung, una mujer hetaira que inspiró la teoría junguiana.

A veces, una mujer posee el don de atraer a varios o a muchos hombres hacia ella, que la ven como su "mujer especial"; tiene la capacidad de percibir sus potencias, creer en sus sueños e inspirarles para realizarlos. Lou Andreas-Salomé, por ejemplo, fue la mujer especial, musa, colega y compñera erótica de varios hombres famosos y creativos, entre los que se encontraron Rilke, Nietzsche y Freud.

Las mujeres, al igual que los hombres, necesitan imaginar que su sueño es posible, y tener a otra persona que les considere a ellas y considere su sueño con la conciencia de Afrodita potenciadora del crecimiento. Se especula sobre por qué existen tan pocas mujeres artistas famosas, grandes "chefs" de cocina, directoras de orquesta o filósofas de renombre; entre las razones que se dan podría ser porque esas mujeres carecen de portadores del sueño. Las mujeres han alimentado el sueño para los hombres, mientras que éstos, en general, no han alimentado el sueño demasiado bien para las mujeres de su vida.

Este estado de cosas es la consecuencia parcial de los roles estereotípicos, que han limitado la imaginación y suprimido las oportunidades de las mujeres. Pero los obstáculos tangibles (dificultades del tipo "mujeres abstenerse") están disminuyendo, al tiempo que aumentan los modelos de roles.

(...)

El efecto Pigmalión

Creo que las/os portadoras/es de visión terapeutas, mentores, maestros o padres y madres con "mano para las plantas" bajo las/os que otras personas pueden florecer y desarrollar sus dones, evocan lo que el psicólogo investigador Robert Rosenthal llamó el efecto Pigmalión. Este término describe el poder de las esperanzas positivas en la conducta de los demás. Se llama así por Pigmalión, que se enamoró de la escultura que había realizado de la mujer perfecta: una estatua de Galatea (Igualmente, en la obra de teatro de George Bernard Shaw, Pigmalión, Henry Higgins transforma a una joven florista de los barrios bajos de Londres en una elegante dama, de la que después se enamora. Esta obra de Bernard Shaw inspiró la obra de Broadway de Jay Lerner, My Fair Lady.)

El Efecto Pigmalión de Afrodita también se relaciona con lo que pienso que es parte de su alquimia. En la Europa medieval, la alquimia era un proceso físico en el que se mezclaban sustancias en un intento de transformar metales inferiores en oro, así como una tentativa psicológica y esotérica de transformar la personalidad del alquimista. Nosotras/os experimentamos la alquimia de Afrodita cuando nos sentimos atraídas/os por otra persona y nos enamoramos; la sentimos cuando somos tocadas/os por el poder de la transformación y de la creatividad; la conocemos cuando apreciamos la capacidad que tenemos de embellecer y dar valor a aquello sobre lo que ponemos nuestra atención, porque está impregnado de nuestro amor. Cualquier cosa que sea ordinario y no desarrollada, es la sustancia "inferior" de la vida cotidiana, que puee convertirse en oro mediante al influencia alquímica y creativa de Afrodita, lo mismo que la estatua de Galatea, que fue convertida en una mujer viva y real gracias al amor.

"Las diosas de cada mujer" Jean Shinoda Bolen

lunes, 31 de mayo de 2010

ALGUNAS MUJERES PUEDEN SALVAR EL MUNDO

De paso por Buenos Aires, Jean Shinoda Bolen habla de cambios sociales.
Estadounidense de nacimiento, pero nieta de japoneses, Jean Shinoda Bolen vive en California, en una casa sobre una montaña que mira hacia la bahía. "La sencillez de sus líneas y lo despojado de sus espacios es algo muy japonés", explica esta mujer de estructura pequeña con voz clara, vibrante y juvenil. Se le adivina una enorme fuerza interior, esa que la llevó a tener dos hijos, Melody, médica pediatra de treina y pico de años, y André, que murió de una enfermedad cuando tenía 29. Esa determinación también la lleva a repartir sus días entre la escritura de sus libros, más de diez traducidos a más de diez idiomas, su trabajo clínico como psicoterapeuta y sus conferencias alrededor del mundo.


Algunos de esos libros, como Las diosas en cada mujer , Las diosas de la mujer madura y Los dioses en cada hombre, son ya clásicos en el estudio de los arquetipos que se representan en los individuos. Todo eso la convirtió en una especialista en mitología, y en esa condición llegó por segunda vez a la Argentina, ahora para dar una conferencia en la Feria del Libro y para conducir una actividad que ella denomina C írculo de mujeres.

-¿Por qué serán las mujeres las que cambiarán el mundo?
-Creo que una gran mayoría de mujeres trae un deseo de paz y de cuidado de los más jóvenes. Vienen dispuestas a aportar a la humanidad dos energías poderosas y transformadoras: la maternal, con su ternura, y la de la hermandad, con su equidad. Pero no creo que todas las mujeres traigan ese potencial de cambio, porque las mujeres más tradicionales o patriarcales no están involucradas en este proceso. Esta modificación significa un cambio de paradigma en la relación entre hombres y mujeres, el pasaje de una relación de dominación a una relación entre iguales. Algo que se viene dando en el mundo y que hace falta estimular para que siga fortificándose.

-En este contexto, ¿qué papel cumplen los círculos de mujeres que usted insta a formar?
-Un círculo de mujeres digno de confianza tiene un centro espiritual y una poderosa capacidad de transformar a las que lo constituyen. Funcionan, además, como grupos de apoyo, como plataformas de lanzamiento desde las cuales emprender los cambios con los que se sueñan. Cumplen un papel importante en este proceso de cambio del que hablamos porque es una manera de llevar conciencia de forma viral al resto del mundo. Es precisamente lo que los grupos de apoyo de mujeres hicieron en los años 70 en Estados Unidos. Sostuvieron a sus pares para que hicieran lo que cada una de ellas quería y necesitaba, y en menos de una década las mujeres cambiaron tanto? Con las comunicaciones actuales, ¡cuánto más pueden hacer unas mujeres por otras, aunque estén separadas por océanos! Por eso digo que para salvar el mundo las mujeres deben reunirse.


-¿Cómo activarán este cambio los círculos de mujeres?
-En muchos círculos hay, además de mujeres, muchos varones trabajando. Son espacios que aportan una experiencia extraordinaria de equidad. Son círculos cuyo centro es la sabiduría y la compasión, y es precisamente este tipo de organización la que logrará un cambio en la conciencia y en la clase de relaciones que unen a hombres y mujeres. Estos círculos trabajan para que mejoren las personas que los conforman, para que mejoren los pueblos en los que están? A la IV Conferencia Mundial de la Mujer realizada en 1995 en Pekín asistieron 50.000 mujeres. A la próxima, si Estados Unidos la auspiciara, podrían asistir 100.000.

-En su libro Mensaje urgente a las mujeres usted afirma que es tiempo de que el mundo reconozca que necesita de la sabiduría femenina . ¿A qué sabiduría se refiere? -Me parece que las mujeres, desde muy jóvenes, tenemos conciencia de que no lo controlamos todo. La menstruación, el embarazo, la menopausia, son procesos que nos llevan a reconocer que somos más que conciencia y deseo, que estamos conectadas con los ciclos de la luna y de las mareas. Incluso nuestra menstruación se acompasa a la de otras mujeres si convivimos con ellas. La sabiduría femenina es una sabiduría de interconexión. Desde chicas aprendemos la noción y tenemos la experiencia de la interdependencia, y esto es exactamente lo que el mundo precisa comprender: si lastimamos una parte del planeta, todo el planeta sufre y nosotros con él. Si una persona ejerce violencia sobre otra, toda la humanidad sufre. Si un chico muere de hambre, morimos con él. No hay forma de sustraerse aun cuando creamos que podemos hacerlo. Esa es la sabiduría que las mujeres pueden aportar.

-¿Cómo se relaciona esta idea de cambio planetario con el trabajo que hizo estableciendo la relación entre diosas mitológicas y la energía femenina?
-Si una mujer tiene un talento y puede desarrollarlo durante su vida se siente satisfecha por haber podido desplegarlo. Si una mujer tiene una fuerte impronta maternal y puede tener hijos, es enormemente feliz pariéndolos y criándolos. Si a otra mujer le gusta subir montañas y no siente la necesidad de ser madre, pero vive en una cultura en la que no tenerlos es inaceptable, ella biológicamente podrá ser madre, pero tal vez no vivirá su maternidad como un deseo propio, sino como una respuesta a una obligación social. Cada vida tiene un sentido y las mujeres que pueden contactar con los patrones internos descubren por qué algunas cosas les costaron tanto o por qué lucharon tanto por otras. Cuando una mujer sabe qué diosas son las fuerzas dominantes dentro de ella, adquiere autoconocimiento sobre la fuerza de ciertos instintos, las prioridades y también las posibilidades de encontrar un propósito personal a través de las elecciones que realiza.


-¿El siglo XXI olvidó a alguna diosa en particular?

-Nuestro siglo tendría que redescubrir a Hestia, la diosa del hogar. Nuestra cultura parece más interesada en lo que se ve que en el ser de una persona, pero Hestia es una diosa de la interioridad . Es la que nos enseña la habilidad de encontrar la paz y la serenidad sin esperar que alguien la provea. Es la diosa con quien queremos estar cuando anhelamos tener tiempo para estar solas, cuando la soledad es un santuario. El fuego simbólico de Hestia es el centro espiritual o la presencia interior que ilumina y acoge el cuerpo y la mente. Pero Hestia desaparece en una cultura competitiva. Hace poco, conversando con un grupo de amigas les pregunté si, de poder elegir, preferirían envejecer y volverse sabias o bien mantenerse por siempre jóvenes. Algunas en broma, y otras no tanto, eligieron la segunda opción. ¿Por qué nos cuesta tanto aceptar perder la lozanía? Es que envejecer significa aceptar el cambio y las pérdidas, por lo tanto es lógico que haya resistencias. Pero si además de ver nuestra cara con arrugas y constatar que los hombres ya no se dan vuelta a mirarnos podemos celebrar nuestros aspectos sabios y compasivos, entonces comprenderemos que cedemos algo para ganar otras cosas. Y a medida que el tiempo pasa, si una es sabia o tiene suerte se descubrirá valiosa por cosas que tienen que ver con su profundidad y que no se ven cuando entra en una sala, pero allí están, brillando en su interior.

Marilen Stengel, vía La Nación
Publicado por Femenino y Singular lunes 30 de noviembre de 2009

LAS TRES DIOSAS INTERNAS MÁS POTENCIADAS POR EL FEMINISMO: ATENEA, ARTEMISA Y AFRODITA



Según Shinoda Bolen, cuando una mujer comprende sus propios patrones internos puede llegar a superar toda una serie de dicotomías restrictivas, tales como: masculino/femenino, madre/amante, profesional/ama de casa, etc. Estos patrones internos toman la forma de siete diosas arquetípicas que son otros tantos tipos de personalidad. Se trata de que cada mujer identifique a sus diosas dominantes (que van desde la autónoma Artemisa y la fría Atenea hasta la nutitiva Deméter y la creativa Afrodita, pasando por Hera, diosa del marimonio, o Perséfone, reina del mundo subterrráneo, o Hestia, prototipo de la mujer paciente)."

La toma de conciencia y el desarrollo de estos arquetipos internos, saber en que consisten los arquetipos de las diosas (y dioses), así como su armonización, conducirán a la mujer a la plenitud psíquica. Cuando logra equilibrar sus opuestos después de un trabajo interno, cuando puede balancear sus "diosas internas", integrar a sus deidades interiores con todos sus rasgos positivos y negativos, habrá logrado mayor conciencia y crecerá espiritualmente. Estas son las bases conceptuales del trabajo de Shinoda Bolen en su libro "Las diosas de cada mujer".

La propuesta de esta psicoanalista junguiana ayuda a entender y pensar aspectos femeninos representados por imágenes míticas que resultan muy clarificadoras de los distintos estilos de las mujeres.

Escribe Shinoda:

"¿Por qué algunas mujeres valoran, ante todo el martimonio y la familia, mientras que otras atribuyen más importancia a la independencia y a la propia realización? ¿Por qué una misma mujer se comporta, según sea el entorno, como extravertida o introvertida? ... Sucede que cuanto más compleja es una mujer más probable es que tenga dentro de sí muchas "diosas activas"...



"Las diosas griegas son imágenes de mujeres que han vivido en la imaginación de la humanidad durante más de tres mil años. Las diosas son patrones o representaciones de cómo son las mujeres, con más poder y diversidad de comportamientos de lo que se ha permitido ejerecer históricamente a las mujeres. Son bellas y fuertes. Están motivadas por lo que les importa, como sostengo en este libro representan patrones intrínsecos o arquetipos que pueden conformar el curso de la vida de una mujer.

Estas diosas se diferencian unas de otras. Cada una tiene su rasgos positivos y potencialmente negativos. Sus mitos muestran lo que es importante para ellas y expresan con metáforas lo que una mujer que se les parezca puede hacer.

Por mi parte, también he llegado a pensar en las diosas griegas del monte Olimpo - cada una de las cuales era única, y algunas de ellas antagónicas entre sí - como una metáfora de la diversidad y del conflicto interior de las mujeres, que somos complejas y multifacéticas. Todas las diosas se hallan potencialmente en cada mujer".


Por distintas circunstancias y experiencias, se activan unos u otros arquetipos por sobre otros; es decir, aunque una mujer se identifique con una energía femenina determinada, podrá potenciar más otras por efecto del entorno familiar cuando es una niña, o los de la sociedad siendo adulta. Así, aunque una niña sienta una fuerte presencia de Artemisa, la diosa de la naturaleza -independiente y feminista- si sus padres la educan para que sea dulce como la miel, ella, para ser aceptada, se entregará a Perséfone, la doncella sumisa y complaciente, reprimiendo el arquetipo dominante de su psique.

La sociedad es otro factor que fomenta algunas diosas y condena a otras. Tradicionalmente, las diosas potenciadas eran Perséfone, la hija, Hera, la esposa y Démeter, la madre. Afrodita, la deidad del amor, fue condenada como «la prostituta».

Actualmente, con los logros feministas, las diosas más reconocidas son Atenea -arquetipo de la mujer triunfadora-, Artemisa - independiente, feminista y preocupada por las mujeres oprimidas-, y Afrodita -diosa del amor, el arte y la sexualidad plena-.


Por otro lado, las fases por las que pasa una mujer en su desarrollo también son causa de la activación de diferentes arquetipos.

Atenea, la estratega


Es la diosa de la inteligencia, la sabia y la guerrera, la pragmática. Representa a aquella que es capaz de valerse de su inteligencia e intuición para resolver conflictos y enfrentarse a la vida. Un ejemplo muy claro de mujer Atenea es la ejecutiva que logra ascender hasta cargos directivos dentro de una empresa. Es perspicaz, intuitiva, inteligente, realista y muy diplomática, pues se vale de las alianzas para lograr sus objetivos.

Atenea preferirá la compañía de los hombres, pues sus conversaciones le interesan mucho más. Trabaja a gusto con ellos, sabe conversar de cualquier tema masculino y nunca entra en enredos emocionales ni sexuales. Encarna la colega perfecta, la mano derecha del jefe, la confidente de Apolo, que no busca intimidad emocional. Como esposa y madre seguirá siendo una gran estratega y administradora de la casa, y siempre elegirá a héroes como futuros esposos; es decir, a hombres triunfadores, intelectuales y ambiciosos, pues el poder para usted es el mejor afrodisiaco; además, entenderá el matrimonio como otra alianza más, sin profundizar en los sentimientos. También, llevará puesta su coraza y será completamente impermeable a los celos.

La carencia de Atenea se debe a que ha separado su centro de acción de su centro de sentimiento. Sacrifica al amor y al placer en el altar del deber. La sabiduría y la intuición sólo sabe emplearla para los negocios y el trabajo, no para conectarse con su fuente interna y llegar a ser la mujer tan completa que en potencia es. Necesita entregarse a los placeres con Afrodita y rescatar a la niña interior, que le dará la capacidad para disfrutar de los pequeños detalles de la vida. Una mujer Atenea, que vive en su cabeza más que en su corazón y es incapaz de disfrutar de la vida, necesita invocar a una Afrodita, bailando, utilizando su creatividad con un pincel y una paleta de colores o simplemente saliendo y arreglándose.

Artemisa, diosa de la luna


Como diosa de la caza y de la luna, personifica el espíritu femenino independiente. Es el arquetipo que permite a una mujer lograr sus propias metas en el terreno que ella misma elija. La mujer Artemisa se siente completa sin un hombre. También representa a la hermana, y este es el atributo que la lleva a solidarizarse con las otras mujeres y a defender sus derechos. Encarna, por tanto, las cualidades idealizadas por el Feminismo: realización y competencia, independencia de los hombres y sus opiniones, y preocupación por las mujeres oprimidas.

Artemisa tiene una tendencia a sentir esos principios y causas y a realizarlos, siempre siendo fiel a los mismos. Quizá haya crecido en un hogar machista, en el que dieran prioridad a los hombres, relegándola a usted a las tareas domésticas, situación ante la cual se rebeló. Le encanta la naturaleza, ponerse sus vaqueros y una mochila a la espalda y salir a explorar bosques, montañas, selvas.
La carencia de Artemisa es que, como dice Olga Escuder, «le da miedo ser mujer y, en el mundo exterior, se desconecta de sus sentimientos». Esa es la causa de que muchas feministas se olviden de su parte seductora o de su capacidad nutridora, y consideren al hombre como su enemigo, aunque se comporten en muchas ocasiones como él. Para que una Artemisa alcance su plenitud ha de abrirse a las emociones y aprender a amar. El arquetipo de madre podría ayudarla, y una Afrodita le pondría en contacto con su sexualidad, enseñándole que el amor puede vencer todas la barreras.


Afrodita, el amor



Es una diosa alquímica, ya que sus experiencias con otros son profundamente transformadoras. Esta deidad lleva a la mujer que la encarna al disfrute de su cuerpo y de la sexualidad plena con el ser amado. No sólo es belleza, sino capacidad de generar belleza, por lo cual todo lo que ella hace se ve inundado por la creatividad: desde los juegos con sus hijos, al arte, la cocina o cualquier actividad. Esta diosa aparece en toda mujer que se enamora. Se trate de una Atenea concentrada en su trabajo o de una Démeter centrada en sus hijos, la entrada de Afrodita en su vida convertirá al nuevo amor o la nueva obra artística en una prioridad. Su imaginación creando situaciones que rompan la rutina.

Apasionada por naturaleza y conectada a sus sentidos y emociones, ama a todos intensamente y goza de aquello que se relacione con la sensibilidad; pero también es una mujer incompleta si carece de otros arquetipos que la equilibren. No tiene perspectivas de futuro, es impulsiva y no piensa en las consecuencias. También tiende a ser promiscua e infiel. Puede ser el blanco de las mujeres Hera, envidiosas de su belleza y magnetismo.

También el hombre puede hacerle daño, ya que tiende a enamorarse del arquetipo Ares (el guerrero), que por celos puede maltratarla; de Hefesto, el artesano que, demasiado centrado en su arte, la hace sentir abandonada; o de Zeus, el patriarca, que la trata como un capricho, utilizándola sexualmente. Le hace falta potenciar la fidelidad y el compromiso propios de Hera. También necesita a Artemisa para dirigirla hacia objetivos concretos y ponerle límites; de Atenea que la haga reflexionar antes de actuar; y de Hestia que la conecte con su alma.

A consecuencia de los supuestos avances del feminismo, como ya vimos, algunos arquetipos han sido cuestionados y otros han sido venerados.

Para las mujeres signadas por el arquetipo de la Atenea, llegar a integrar a Afrodita, su opuesta, puede ser un camino tortuoso. Es una tarea de vida restaurar la unidad, integrar la sombra y por lo tanto honrarla.

Las obligaciones y sobre todo las necesidades consumistas y materialistas de la época dilatan ese propósito.

Ese desequilibrio no sólo puede paralizar a la mujer en su vida, sino paralizar incluso los cambios sociales. Muchas feministas tienen temor a actuar si no es dentro de una institución, lo que manifiesta una atadura más al mandato patriarcal. Muchas se han acomodado en instituciones en las que se sienten cómodas y no buscan un verdadero cambio de paradigmas. Existe en ellas demasiado miedo y materialismo. Menos amor, menos sensualidad, menos creación, mayor aridez y frialdad.

El desafío de nuestra época, creo, es integrar el placer, el juego, la sensualidad, la amistad. Estamos demasiado ocupadas para salir, para amar, para jugar.

En una reciente entrevista realizada por Marilen Stengel para La Nación, Shinoda Bolen se explayó sobre la necesidad de rescatar la figura de Hestia, la diosa de la interioridad, en este SXXI.



Transcribo el fragmento:

"-¿El siglo XXI olvidó a alguna diosa en particular?

-Nuestro siglo tendría que redescubrir a Hestia, la diosa del hogar. Nuestra cultura parece más interesada en lo que se ve que en el ser de una persona, pero Hestia es una diosa de la interioridad . Es la que nos enseña la habilidad de encontrar la paz y la serenidad sin esperar que alguien la provea. Es la diosa con quien queremos estar cuando anhelamos tener tiempo para estar solas, cuando la soledad es un santuario. El fuego simbólico de Hestia es el centro espiritual o la presencia interior que ilumina y acoge el cuerpo y la mente. Pero Hestia desaparece en una cultura competitiva. Hace poco, conversando con un grupo de amigas les pregunté si, de poder elegir, preferirían envejecer y volverse sabias o bien mantenerse por siempre jóvenes. Algunas en broma, y otras no tanto, eligieron la segunda opción. ¿Por qué nos cuesta tanto aceptar perder la lozanía? Es que envejecer significa aceptar el cambio y las pérdidas, por lo tanto es lógico que haya resistencias. Pero si además de ver nuestra cara con arrugas y constatar que los hombres ya no se dan vuelta a mirarnos podemos celebrar nuestros aspectos sabios y compasivos, entonces comprenderemos que cedemos algo para ganar otras cosas. Y a medida que el tiempo pasa, si una es sabia o tiene suerte se descubrirá valiosa por cosas que tienen que ver con su profundidad y que no se ven cuando entra en una sala, pero allí están, brillando en su interior."

La reflexión sobre los tiempos que corren y los arquetipos continúa.

Me encantaría que cada una haga su aporte.

Bendiciones a todas!

jueves, 8 de abril de 2010

LAS DIOSAS OSCURAS - Patronas del cambio, la muerte y la regeneración


Las Diosas Oscuras

Para poder conectarnos con nuestra naturaleza más íntima, debemos viajar más lejos en el tiempo, hacia las raíces mismas de los cultos de adoración a la Diosa. Allí nos encontraremos con las Diosas oscuras. Ellas nos darán herramientas muy valiosas para tomar conciencia de nuestro propio poder, hacernos cargo de nuestra vida y vivirla en plenitud.

Durante siglos, hemos confinado en un rincón del inconsciente nuestra verdadera esencia, lo que Clarissa Pinkola Estés llama nuestra "naturaleza salvaje". Desde muy pequeños hemos sido educados para ser "buenos niños". No podíamos pelear con nuestros hermanos, ni tener arranques de ira, ni oponernos a lo que otros decidían en nuestro lugar. A medida que fuimos creciendo, hemos profundizado esta socialización (o tal vez deberíamos decir "disociación") de nuestra verdadera personalidad, a tal punto de no saber dónde está el límite entre lo que realmente deseamos ser y hacer y lo que actuamos sólo por cumplir las expectativas de los demás.


La rabia, la sexualidad, el enfrentar desafíos, superar miedos, nutrirnos a nosotros mismos antes que a los otros y el contacto con nuestro propio poder, son derechos que nos han estado vedados de alguna u otra manera durante mucho tiempo, incluso por nosotros mismos. Algunas de estas represiones, al quedar relegadas a la parte inconsciente de la psique, se transforman en bloqueos que nos impiden vivir nuestra naturaleza en plenitud. Y lo que debería ser un aspecto luminoso, creativo y rico de nuestra personalidad se transforma en una Diosa Oscura.


Cada una de ellas representa una herida. Tomar contacto con ellas sirve para comenzar a sanarlas, liberando nuestro poder. Al traerlas a la luz de la conciencia, podremos descubrir talentos que estaban ocultos y cualidades positivas muy necesarias para salir adelante en la vida. A medida que las vayamos conociendo, nos iremos dando cuenta de que constituyen la parte más viva y rica de la personalidad.


Una vez que podamos aceptar e integrar aquello que más temor nos provoca, nos daremos cuenta de que contamos con recursos muy valiosos para poder llegar a vivir una vida más plena. No puede haber salud mientras todo lo femenino continúe siendo relacionado con lo demoníaco y la oscuridad, con el mal y con el pecado. Ya es tiempo de redimirnos.

En este viaje hacia las Diosas Oscuras que vivien en nuestro interior, no hay nada que temer -como dice Vicki Noble en Madrepaz, excepto el miedo mismo." Es él quien en realidad crea todos los demonios".



Hécate y Lilith , por ejemplo , son dos poderosisimas Diosas que han sido condenadas a vivir en lo más profundo de nuestro inconsciente, despojadas de su poder sanador. Recuperarlas e integrarlas a nuestra vida es un desafío que debe ser afrontado, a fin de convertirnos en personas completas y equilibradas.


Para Carl Jung, la sombra está compuesta por los aspectos desconocidos o reprimidos de nuestra personalidad. Esos aspectos, mientras permanezcan en la oscuridad, pueden convertirnos en sus esclavos.


Con la demonización de Lilith, el poder sexual de la mujer, su capacidad de elegir libremente y su negación al sometimiento fueron relegados a la sombra. Y por eso nos produce tanto miedo poder integrarlos a nuestra vida. La inquisición asoció la condición de Hécate como "madre de las brujas", a los ritos de adoración del diablo y la elaboración de Hechizos para manipular el deseo de otros. Y también fueron relegados a la sombra los aspectos intuitivos y sanadores con lo cual otro lado luminoso fue transformado en sombra.


"Los rostros de la Diosa", Sandra Román editorial Kier



Palabra clave: Renacimiento.
Nombres asociados: Diosa madre, útero-tumba, vientre universal, reina de los ciclos vida-muerte-vida, Diosa negra, Señora del Mundo Subterráneo, fuente de la vida.
Arquetipos asociados: Kali, Hécate, Inanna,Pele, Serpiente arcoiris, Isis negra, Gorgona, Oyá, Sekmet, Morrigan, Medusa ,Ceridween, Ixchel, Coatlicué, Tlazolteotl, Bachué, Diosa Poesía, Las furias, Las Esfinges, Las Sirenas.
Fase de la luna: Luna nueva.
Animales totémicos: Serpiente, araña, lechuza, pantera, dragón.
Energías dinámicas: energías dirigidas hacia el interior.
Características asociadas: No manifiesto, gestación, cueva, unidad, origen, cambio, esquemas, universo, potencial espiritual, renacimiento, absorción, desenmarañar, instinto, oráculo, profecía, consejo, sabiduría, encuentro con la sombra, pivote, verdad interior.
Tema: La conexión con el origen no manifiesto donde el masculino y el femenino aún no se han separado. El retorno a la fuente de la vida y de la muerte, a la Gran Madre Universal donde Todo es Uno y Uno es Todo.
Misión del arquetipo: Confesarnos ante la Diosa madre, para obtener de ella muerte y renacimiento.

Diosa oscura Luz:
Descendemos a la oscuridad más profunda de nuestro Ser, más allá del bien y del mal. Sentimos, en el cuerpo, dónde se alberga la sombra, aceptamos que está ahí, que existe, permitiéndole expresarse plenamente hasta hacernos uno con ella. Con autoridad espiritual, invocamos la llama violeta de la transmutación pidiéndole que transmute la oscuridad en luz, el mal en bien, el dolor en amor, la confusión en claridad, el odio en compasión, lo negativo en positivo, los sentimientos, pensamientos o situaciones que nos hacen daño en sentimientos, pensamientos y situaciones que nos traigan salud, armonía, equilibrio y bienestar.

Diosa oscura sombra:
El descenso a la oscuridad nos consume, nos devora. De allí no salimos renovados ni renacidos sino desprovistos de nuestra energía vital. Hemos exorcizado aquello que nos hace daño, pero sin realizar la tarea completa, que siempre ha de concluir con el conjuro. Así, la sombra volverá a buscarnos una y otra vez, hasta que comprendamos el cambio que nos exige, hasta que dejemos de verla como una enemiga y comencemos a verla como una aliada, como la máscara de la Gran Diosa Madre que nos enseña de qué debemos cuidarnos, como un amenazador perro guardián que está al servicio de nuestra protección, y ante quien debemos imponernos con autoridad.



INTEGRAR A LA DIOSA OSCURA

EL PODER, EL VALOR, LA FUERZA Y LA BELLEZA DE UNA MUJER QUE RECONOCE, ADMITE Y AMA A SU DIOSA OSCURA, ES TAMBIÉN UN ACTO SAGRADO. EL PODER, EL VALOR, LA FUERZA Y LA BELLEZA DE UNA MUJER QUE LA INVOCA EN LOS MOMENTOS DE HUMILLACIÓN, DE TRAICIÓN, DE ACOSO, ES TAMBIÉN UN ACTO SAGRADO. ESOS ASPECTOS QUE ESCONDEMOS POR MIEDO A SER SEÑALADAS COMO MUJERES "LOCAS", QUE ESCONDEMOS PARA NO SER LA VERGÜENZA DE UNA SOCIEDAD MACHISTA E HIPÓCRITA, SON LOS ASPECTOS QUE FORMAN PARTE DE LOS ARQUETIPOS DE LAS DIOSAS OSCURAS Y DE NOSOTRAS Y HEMOS DE EMPEZAR A RECONOCERLOS Y ACEPTARLOS "POR TODO LO QUE NOS HEMOS CALLADO, POR TODO LO QUE HEMOS SUFRIDO POR SER MUJER, "POR SER HIJAS DE LA DIOSA". TODO MI AMOR, RESPETO Y AGRADECIMIENTO A LA DIOSA OSCURA...¡¡¡ MI DIOSA OSCURA!!!....KALI, OLOKÚN, OYÁ, SEKMET, PELE, MORRIGAN, MEDUSA, HÉCATE, ... no rehuyas de ellas, todas las DIOSAS BLANCAS, tienen como amantes a las DIOSAS NEGRAS y estas a su vez a las DIOSAS BLANCAS, formando una danza que entremezcla el poder y la belleza.

RECÁRGATE CON SU ENERGÍA Y PODER, PERO NO TE OLVIDES DE LLAMARLAS CON RESPETO Y SÓLO PARA SANARTE A TÍ MISMA. (si es que eres capaz de hacerlo).

SI LLAMAS A TU DIOSA OSCURA, NO ES PARA INVITARLA A DAR UN CORTO PASEO... LA DIOSA OSCURA TE LLEVARÁ HASTA LOS INFIERNOS DE LA TRAICIÓN, DEL RENCOR, DEL ODIO, DEL DOLOR,... TE LLEVARÁ PARA QUE REALMENTE CONOZCAS EL SENTIMIENTO Y LA VIBRACIÓN QUE CREA EN TI, PARA QUE RECONOZCAS LA FUERZA, EL PODER Y LA BELLEZA QUE EXISTE EN TI CUANDO RESURJAS DE NUEVO Y COMIENZES A RESPIRAR. NO LA INVITES A TU VIDA SI LE TIENES MIEDO, SI SÓLO QUIERES VER PARTE DE ELLA....NO,NO,NO!!! LA DIOSA OSCURA, UNA VEZ DESPERTADA EN TI NO DEJARÁ QUE TE HUNDAS TU SOLA.....SERÁ ELLA LA QUE DECIDA LLEVARTE AL FONDO, ENSEÑÁNDOTE LAS PROFUNDIDADES DE TU SER, ENSEÑÁNDOTE QUE ELLA TAMBIÉN FORMA PARTE DE TI.NUNCA DESPRECIES EL PODER DE LA DIOSA OSCURA, AUNQUE TE HAYA DOLIDO EL VIAJE, AGRADÉCELE QUE ESTÉ AHÍ,.....AGRADÉCELE SU COMPAÑIA PORQUE SERÁ CAPAZ DE DARTE LA FUERZA Y EL EMPUJE PARA SEGUIR SOBREVIVIENDO.....Y....¿A QUIÉN NO LE DA MIEDO UNA MUJER FURIOSA, DOLIDA Y TRAICIONADA????......¿A QUIÉN SE LE OCURRIRIA METERSE CON UNA MUJER QUE SACA PARTE DE SU ENERGÍA DE LA DIOSA OSCURA....¡¡¡DE SU DIOSA OSCURA!!!



El arquetipo de la oscuridad, lo prohibido, lo maldito, donde nuestros temores y miedos florecen, partes de nuestro mismo ser que no ha sido descubiertas o que se encuentran enterradas en el fondo mismo sin atreverse a salir, puede ser parte de nosotros que no nos atrevemos a afrontar y que permanece a la espera como un cazador esperando su presa.No podemos renacer sino hemos muerto, no se puede construir algo nuevo sino se ha destruido lo que hay en ese espacio. La diosa oscura reveladora de misterios, de la magia misma, de la visión de poder ver más allá de nuestros sentidos, madre del subconciente, y por lo tanto la que mejor nos conoce, ya que lo hace desde lo más profundo, conoce nuestra sombra, la que no ha sido revelada o la que no queremos revelar. Trabajar con una diosa oscura, no es simplemente invocarla para desvanecer algún problema, trabajar con ella es un compromiso ya que nos va hacer enfrentar a nuestros temores, y muchas veces puede ser una manera bastante directa y tal vez no agradable.

Invocar a una diosa oscura, es comprometerte a conocer tu lado oscuro, conocerte a fondo y si desvanecerá los problemas pero únicamente si los cortas desde la raíz (la psicología de Jung dice que para curar las heridas y el sufrimiento, debemos desarrollar una relación con nuestra sombra).Trabajar con una diosa oscura es prepararnos para la muerte de nuestras viejas formas, sin autocompasiones y prejuicios, de modo que este viaje te lleve nuevamente al renacimiento, a nuestra propia curación, hay que recordar que al fin y al cabo somos uno con la misma sombra a la que tememos, he de aquí los prejuicios relacionados con esta cara de la diosa.



Cuando una mujer decide trabajar con sus Diosas Oscuras está efectuando un acto de Poder, Belleza y Coraje. Realiza un acto de Poder porque confía en sí­ misma y sabe que enfrentar sus miedos y convertir sus monstruos en aliados le devolverá una gran cantidad de energí­a. Si luego de celebrar un ritual con las Diosas Oscuras permanecemos en el cansancio y el agotamiento, es porque no nos hemos entregado lo suficiente a la tarea: en nuestro interior sigue la batalla para negarnos a asumir nuestros aspectos oscuros. Y esa batalla es la que nos desgasta y nos drena la energí­a. Crea un acto de Belleza porque una mujer poderosa es naturalmente bella y no requiere someterse a ningún “lifting”, a ninguna dieta rigurosa ni a dolorosas sesiones de depilación. No se avergüenza de sus arrugas porque cada una le recuerda lo sabiamente que ha vivido, ni de sus estrías o sus gramos de carne porque le recuerdan lo feliz que fue cada vez que fue madre y el placer sensual que le proporciona cada curva voluptuosa de su redondez femenina. No niega su vello porque la Madre lo puso en su lugar para protegerla ni esconde sus canas porque cada hilo de plata le recuerda su amorosa conexión con la Gran Madre Luna... Concreta un acto de coraje porque sabe que, una vez despiertas, las Diosas Oscuras le exigirán que llegue hasta el fondo, que se zambulla hacia la raí­z misma de sus problemas y limitaciones. Ellas no permitirán que miremos hacia otro lado. Una vez activadas, tenemos que dejarlas ocupar su lugar y no seguir anestesiándolas, porque ellas no lo permitirán.Cerrarnos a su medicina, una vez que les abrimos la puerta, indica un costo muy alto que podemos pagar con nuestra propia salud, si no nos damos cuenta. No es suficiente con un solo contacto. Hay que seguir conociéndolas, amándolas y concediéndoles el lugar que se merecen en nuestra vida. Danzarlas en un ritual solo marca un comienzo. Es como cuando alguien nos presenta a otra persona. Si no volvemos a verla, no se nos ocurrirá pensar que es nuestras “amiga”... con las Diosas Oscuras tampoco sucede así­. Tenemos que cultivar nuestra relación con ellas, acostumbrarnos a su presencia, escucharlas, comprender su dolor, cicatrizar sus heridas. Ellas son muy agradecidas y nos devolverán la gentileza del mismo modo. Pero ya conocemos como se ponen cuando las ofendemos... pueden llegar a ser letales.Contactar con el dolor de Inanna y no descender con ella hacia el submundo no nos permitirá conocer jamás la verdadera cara de Ereshkigal, nuestro lado oscuro. Despertar a Pele y seguir aceptando la traición y el sometimiento nos induce a continuar alimentando un volcán que puede estallar en cualquier momento, tirando por la borda nuestras relaciones y nuestros sueños. Pedirle ayuda a Sejmet para sanarnos y luego “seguir dándole cerveza” para que se olvide de sí­ misma solo nos llevará a autodestruirnos. Vestirnos con la piel de Lilith y seguir permitiendo que abusen de nuestro cuerpo y de nuestra capacidad de elegir nos hará sentir humilladas y desvalidas. Danzar a Kali y no ser capaces de cortar los lazos que nos mantienen en relaciones co-dependientes con los demás, hará que sus dagas se vuelvan en contra de nosotras mismas y de quienes amamos. Invocar a Hécate y seguir avergonzánndonos si nos llaman “brujas” es una gran contradicción y supone una enorme pérdida de poder... Nuestros verdaderos enemigos en este viaje hacia la re-unión de todas nuestras partes, hacia nuestra sanación, no son estos arquetipos poderosos sino nuestros miedos a vivirlos en plenitud. Nuestro miedo a hacernos cargo de nuestro propio Poder. No nos olvidemos que cada una de estas Diosas es terriblemente poderosa y temible... a quién se le podría ocurrir hacernos daño si las tuviéramos como aliadas? Poder, Belleza y Coraje son atributos que las mujeres traemos con nosotras al nacer. ¿Por qué seguimos empeñadas en creer lo contrario? ¿Qué tememos perder que ya no hayamos perdido? ¿Una relación? ¿Un trabajo? ¿El amor de alguien? ¿La ilusión de seguir siendo niñas (*)? Y... sí­. Tenemos nada menos que deshacernos de muchas ilusiones, de grandes mentiras que hemos crea­do como si fueran grandes verdades pero que, más allá de todo, fueron nuestro sostén durante mucho tiempo. Hacernos cargo de nuestra vida no es fácil, pero es un derecho que no podemos eludir porque es ejerciéndolo como podemos ser verdaderamente libres. En definitiva... no hay como haberlo perdido todo... Si no tenemos nada para perder significa que la única posibilidad que nos queda es empezar todo de nuevo. Salir a la vida como bebas recién nacidas, pero con la suficiente experiencia como para decidir esta vez qué clase de vida elegiremos para nosotras... ¿No es un desafí­o apasionante?¡Bienvenidas sean Diosas Oscuras que con sus feas caras nos desnudan y nos muestran la verdad! Ellas nos invitan a pasar por encima de las limitaciones creadas por nosotras mismas y por las expectativas de los demás. Nos conectan con ese lugar sagrado donde reside la Sabidurí­a y donde el Alma del Mundo, en sintonía con nuestra propia alma, teje y desteje la trama de nuestro destino. Nos expanden la conciencia con la certeza de saber que estamos comprometidas con algo mucho más grande que nuestras propias vidas.¡Y benditas sean, Diosas Oscuras, porque nos obligan a crecer, a levantar la frente y a vivir con dignidad!

DIOSA CREADORA Y DESTRUCTORA: MADRE KALI, FUERZA ORGÁSMICA CÓSMICA



Kali es la diosa de la muerte y la destrucción, pero también es la diosa de la regeneración. Es la diosa terrible y sanguinaria, pero también la mujer madre que da la nueva vida a costa de su sacrificio.
En su papel en el Tantra indio Kali representa la energía femenina pura, energía kundalini activa que tiene el poder del sexo, la sensualidad y la encarnación del amor desenfrenado y voraz.
Kali encarna a la amante sexual, la oscura noche lunar, que destruye las ilusiones y satisface los deseos.

Por qué es tan terrible la imagen de Kali? Porque equivale a la “fuerza orgásmica cósmica” expresada en lo femenino profundo... (y por ello, asusta al ego, de mujeres como de varones). La interdependencia entre muerte y sexo es esencial en la comprensión de Kali. En este contexto, la muerte está entendida como “la vida de lo vivo"...

Características:

Kali aparece para ayudar a Durga a matar a todos los demonios, pero al hacerlo, se bebe su sangre y acaba con una borrachera que hace tambalear el equilibrio del mundo. Shiva le llama la atención, la riñe y acaba por ser el principal protagonista de la historia.


Se nos dice que Kali “bebió hasta la última sangre del dios oscuro y luego bailó con una alegría tan salvaje que la tierra tembló”. Ella nos revela al orgasmo femenino como un estado extático, resultante de la síntesis de los opuestos y su baile equivale a agotar al “dios de la separatividad”. Es por ello que a Kali y a Shiva se los considera los polos de la transformación, o sea, los principios femenino y masculino de la energía en su fase potente y extática de “destrucción de lo viejo”.

Simboliza:
·El amor como transformación
· La alegría y el júbilo del orgasmo
· El amor independiente y poderoso
· El Tantra
· La fuerza de la sangre femenina en todas sus fases (menstrual, del parto, de los abortos, la última sangre de la menopausia).
· El vientre y su poder de Vida-Muerte-Vida...El poder de una guerrera frontal


Cuando Kali se expande con su vibración espontánea y se abre con sus orgásmicas explosiones de alegría, el Universo es. Cuando se repliega o se cierra, el Universo desaparece de la manifestación. Esta fase “oscura” de su oscilación proporciona una enorme liberación de culpa para las mujeres, a través de la fuerte vivencia de los aspectos positivos tanto como de los negativos de la madre. Por eso produce en principio mucho miedo cuando se trabaja, a través de ella, la expresión de nuestra sombra lunar femenina (ninguna mujer quiere pensarse a sí misma como una «madre terrible». Y puede ser difícil ver a la propia madre como terrible).


Pero también permite una mirada comprensiva sobre las oscilaciones de lo femenino orgánico. Es sabido que el arquetipo de la polaridad creación-destrucción tiene sus raíces en el ciclo mensual de la mujer, en los dos períodos cumbres que marcan su ritmo: la ovulación y la menstruación. Todas las diosas creadoras y a la vez destructoras contienen símbolos poderosos de la ambivalencia de la naturaleza cíclica de la mujer. Así han nacido los mitos en los cuales estas diosas, como Kali, son capaces de crear y destruir mundos y entidades a su antojo.


Es cierto que esta diosa puede enceguecer con su baile terrible, pero para quienes han comenzado a comprender sus aspectos más sagrados, ella se puede revelar como el poder cósmico en su gran danza de armonización de los opuestos. Kali puede llevarnos, a través de su imagen de “madre sexuada y terrible”, a imaginar la combinación del terror de la destrucción absoluta, con la confianza impersonal y (sin embargo) maternal de algo que nos contiene en esta decisiva travesía.

Por eso es necesario mencionarla como

Kali, la Gran Diosa Negra

Pero también es necesario recordar que otro de sus grandes atributos es:

Kali... la Barca que cruza el Océano de la Existencia...

Las mujeres somos tejedoras, sanadoras, amantes, alquimistas, buceadoras, pintoras, tarotistas, cantantes, bailarinas, profetas y poetas; invocamos a la Madre Kali para ayudarnos a recordar quiénes somos mientras viajamos por la vida.

Kali, acompáñanos!
Violencia y destrucción,
recibid nuestro homenaje.
Ayudadnos a traer luz a la oscuridad,
a sacar el dolor y la ira
a donde pueda verse como lo que es:
el fiel de la balanza de nuestro
amor vulnerable y doliente.
Pon el hambre salvaje en su sitio,
Dentro del acto de creación,
Poder desnudo que forja un equilibrio
Entre el odio y el amor.
Ayúdanos a ser las siempre esperanzadas
Jardineras del espíritu,
que saben que sin oscuridad
nada puede nacer,
como sin luz nada florece.
Recuerda las raíces,
Tú, la oscura, Kali,
impresionante poder.

May Sarton, de "The invocation to Kali"

Enlaces: http://kalilunallena.blogspot.com/2009/11/en-sagitario-kali.html
http://india.mforos.com/1448213/7614536-kali-la-diosa-negra/





Diosa PELE o la IRA como fuente de energía



Enterrada en las profundidades. En el centro de la Tierra. Tu ira fundida. Burbujea
Diosa del volcán.

Pele, la diosa cuyo espíritu habita en el volcán del Monte Kilauea, en la gran isla de Hawai, es fogosa, celosa y reivindicativa. La lava caliente del Monte Kilauea hierve en el subsuelo; los terremotos hacen temblar esas oscuras tierras, La lava, a más de mil grados centígrados, fluye por las laderas de la montaña, destruyéndolo todo a su paso.

La ira, la furia, el enojo, la cólera, son expresiones de nuestro ser frecuentemente reprimidas y enterradas en nuestra sombra. A veces estos sentimientos explotan como el volcán cuando no han podido ser expresados previamente de una manera natural.

Esta cólera no expresada en el ser humano provoca diversas enfermedades como depresión, ansiedad, obesidad, la furia no expresada hace que la persona enferme del hígado. ¿Por qué no podemos expresar nuestro enfado? Los niños naturalmente expresan muy bien su enfado, igual que su amor. Si nos ponemos a observar a los niños, por ejemplo en un parque infantil, podemos aprender mucho. Un niño se acerca a otro y, sin conocerle de nada, va y le dice: ¿jugamos, estoy aburrido, quieres ser mi amigo? El otro normalmente suele contestar que sí, pero también si está enojado puede decir no, sin miramientos. Luego si se enfadan pueden pegarse un empujón o un grito y al momento siguiente darse un abrazo sin más. Si los adultos no intervinieran en estas reyertas las cosas no se complicarían como suelen hacerlo. El niño comienza a reprimirse, si se enfada los mayores le regañan y pierde su cariño. Normalmente las mujeres estamos aún más reprimidas que los hombres, si mostramos nuestro enfado somos tratadas de arpías. Un niño puede enfadarse y no ser violento. La violencia es más bien ira contenida que se expresa de una manera distorsionada.

Al hacer un ritual con esta Diosa damos la oportunidad a nuestro ser de canalizar esta energía de la ira:

Ritual
Comienza con sonidos de tambores y percusión, con el fin de que vaya aumentando el nivel de energía. Entonces se pasa un cuenco que contiene salvia o cedro en combustión, así como un abanico de plumas para que los participantes puedan aventarse mutuamente con el humo que se desprende.
La sacerdotisa hace la invocación a las cuatro direcciones.
En el este convocamos a los seres alados y a los espíritus que guardan las islas de Hawai, la tierra sagrada donde reside Pele.
En el sur convocamos al calor, calidez, la pasión y el amor que emanan de las islas tropicales del Pacífico.
En el oeste convocamos la profunda y oscura caverna en la que Pele se oculta bajo la tierra.
En el norte convocamos a los antiguos Kaunas cuyos espíritus guían las energías de la tierra sagrada de Pele.
La sacerdotisa, o guardiana del fuego enciende entonces la llama ceremonial, los participantes pueden tocar tambores e instrumentos de percusión y emitir los sonidos que sientan dentro, expresarse bailando o saltando libremente. En el movimiento van sintiendo el calor del fuego y comienzan a sudar. En algún momento la sacerdotisa a través de gestos o música va calmando lentamente a los participantes y les anima a descansar tranquilamente en su espacio. Entonces cada persona habla de su furia, o enfado, desvelando hacia quién se dirigían sus sentimientos.
Después cada uno comenta formas de expresar el enfado en su vida y cómo lo pueden utilizar para propósitos constructivos.

LILITH... diosa oscura
CONTACTO CON NUESTRO LADO SALVAJE




Una diosa que jamás ha sido alabada, por el contrario ha sido tratada como demonio, asesina de niños, y seductora en las mitologías hebreas sumerias y babilónicas. Hoy en día es un ARQUETIPO de la sexualidad femenina y el lado salvaje de la mujer. El mito de LILITH, resalta la libertad de movimiento, lo salvaje y su unidad con las fuerzas de la naturaleza.

Sabemos algo de su origen: primera esposa de Adán, en el Talmud. En la Baja Edad Media, fue encontrada en el Zoráh en el siglo trece en donde dice que LILITH fue creada de la cascara o concha de la Luna. LILITH fue creada de la luz menor.

LILITH es la bruja seductora, la madre estranguladora y el súcubo que trata con la muerte. Ella nace junto a Adán, no de su costilla como lo haría luego Eva.

LILITH COMO TRIPLE DIOSA

LILITH, es una descendiente de la TRIPLE DIOSA de Babilonia, Canaan y Sumeria, que es adorada antes de la aparición del Antiguo Testamento: doncella, madre y prostituta. Madre de la multitud mezclada, Diosa VIda y Muerte y llama de la espada flamífera.Lilih en este contexto representa ciertas cualidades de la Gran Diosa, como conciencia lunar relacionada con los ciclos de la luna, la muerte y el renacimiento. Representa tambien la conexión entre el sexo y el espíritu. Así mismo representa el lado instintivo y salvaje de la mujer.


PARA QUÉ SIRVE EL TRABAJO CON LILITH

* Trabajar tu sensualidad femenina que han sido de alguna manera reprimida por la sociedad, la familia o religiones castradoras.
* Conocer y resaltar la naturaleza femenina, que puede ser a través de la danza, el canto, la música ejecutada por tambores. La unión de estos elementos despierta la sensualidad de la mujer, siempre y cuando ésta se sienta en total libertad.
* El Hombre también puede experimentar el trabajo con LILITH, y resaltar su lado salvaje e instintivo. Y conectarse con la energía femenina y reactivar la sexualidad en su pareja


RITUAL DE LILITH
Cada mujer necesita experimentar la energía de la diosa en su cuerpo y en un lugar seguro. No es un juego de roles, se debe realmente asumirse las cualidades de ella en nuestro cuerpo. Cubrirse con el manto de LILITH

1.-Tomar lo necesario para vestirse con los atributos de la diosa: Pinturas corporales o máscaras que representen los animales de LILITH (la lechuza y el león) como símbolo de lo salvaje y primitivo.
2.- Purificar el lugar. Cerrar el Círculo y colocarse alrededor de un altar con la imágen de la diosa. Incienso de cualquier olor de su preferencia y/o que evoquen la sensualidad: coco, rosa, sándalo, etc.Velas negras o rojas y otros objetos que se identifiquen con la noche y simbolicen la energía de LILITH.
3.- Se invocan los cuatro elementos. Al fondo unos tambores ejecutados por cada una de las participantes, que deben ser tocados hasta que la energía se torne intensa y apacionada ( Yo incluyo de manera particular alguna música árabe o griega de su preferencia, que tenga un ritmo constante y sensual, así las participantes no se distren con la ejecución ) Todas las participantes al invocar deben dirigir su cuerpo hacia ese punto cardinal

-Invoco a los espíritus del ESTE, lugar de los comienzos, del amanecer y el águila dorada, para que nos traiga la libertad de ser nosotras mismas.
- Invoco a los espíritus del SUR, lugar del sol caliente y la intensidad emocional para que nos ayuden a desarrollar nuestra sensualidad, nuestras pasiones y nuestro lado salvaje.
- Invoco a los espípitus del OESTE, lugar del sol poniente, la oscuridad e introspección profunda, para que nos ayuden a ir a las cavernas oscuras y a las cuevas del conocimiento interior donde yace la capacidad de decir NO.
- Invovo a los espíritus del norte, lugar del frío invierno, el viento y la nieve, de los antepasados, invocamos a nuestros ancestros ancianos para que nos den la sabiduría intemporal de LILITH.


En esta parte del ritual, cada participante dice con sus propias palabras el deseo de liberarse de sus ataduras y cargarse de las energías salvajes y liberadoras de LILITH. Como simbolo de esa liberación la mujer puede quitarse las vestimentas y en agradecimiento danzar dentro del circulo, luego que cada una haya dicho su manifiesto femenino. Se recomienda no beber, para así alcanzar este estado de forma natural y sin ayuda. Pueden hacer cualquier sonido o danzas imitando animales, como conexión de ese espíritu salvaje. También expresar aquellas cosas a las cuales de hoy en adelante diré que NO.

Pueden luego hacer un brindis y servir un banquete sencillo en honor a las mujeres y a la diosa. Antes de abrir el círculo, se debe agradecer a la diosa con el siguiente canto:

LILITH, MADRE LUNAR, GRAN DIOSA, QUEDATE CON NOSOTROS
LILITH, MADRE LUNAR, REINA DE LAS BESTIAS QUEDATE CON NOSOTROS
LILITH ENSEÑANOS A SER LIBRES, SALVAJES Y APASIONADAS.
LILITH...MADRE LUGAR... GRAN DIOSA


Una vez el canto, se despiden a los cuatro elementos y se abre el circulo se sigue con la fiesta, el brindis y el banquete.
VINO TINTO o CUALQUIER BEBIDA OSCURA
TORTAS DE CHOCOLATE, FRUTAS SECAS, FRESAS, MORA, MANZANA

SE RECOMIENDA HACER ESTE RITUAL EN LUNA MENGUANTE QUE ES EL CICLO CORRESPONDIENTE A LILITH, SI SE DESEA UNIR LA ENERGIA DE EVA CON LA DE LILITH PUEDE HACERSE EN EL PRIMER DIA DE LUNA LLENA.

HÉCATE, DIOSA DEL INFRAMUNDO, LAS ENCRUCIJADAS Y LA PROFECÍA





Hécate era una deidad de la noche, la encrucijada, la vida y la muerte. Era llamada la más amigable Reina del mundo de los espíritus. La Diosa Hécate está relacionada a la sanación, profecías, visiones, magia en la Luna Nueva, encantamientos para deshacerse del mal, la riqueza, la victoria, la sabiduría, la transformación, purificación, la renovación y la regeneración.

Ella, nos dice Vicki Noble, es la bruja que sabe cómo invocar el poder de la Luna, conversar con los espíritus y trabajar con los encantos mágicos. Hécate es la oscuridad de la Luna, Artemisa es la Luna creciente. Hall ve a Artemisa-Hécate como una figura dividida, a la que llama "mujer mediadora". Su función es asistir a las personas que ya no están donde estaban y que aún no llegan donde esperan ir. "Como una partera de la psiquis es llamada en situaciones de emergencia. Cuando un espíritu, una canción, una alternativa, un nuevo ser está emergiendo; cuando las cosas parecen elevarse espontáneamente desde las profundidades del inconciente", la Vieja Sabia se presenta como un espíritu amigo que conoce el camino en el dominio de los espíritus. "Portadora de luz" en el mundo de los sueños, contiene en sí todo lo masculino y lo femenino, lo activo y lo receptivo, el sol y la luna. Ella ha aprendido a manejar el poder de retener y transmutar energía -puede elegir cómo gastarlas o guardarlas.

La Vieja Sabia escucha con el oído interno. "Las brujas escuchando en el laberinto más allá del primer plano, escuchan nuevas voces, nuestras propias voces" dice Daly. "Aprendemos a sentir nuestra nueva posición y movimientos; aprendemos un equilibrio delicado". La Vieja Sabia es una ermitaña, llega a ser no sólo iniciada en los misterios sino también maestra, para mostrar el camino a otras." Ella es una "abrecaminos". Su activa vida interior brilla para tocar a otros con la sabiduría y conocimientos que ella adquiere en sus "viajes". Te encontrarás con Hécate cuando estés en un cruce, en un tiempo de decisión y renovación. Hécate te lleva al inconciente y te guía a través de él mostrándote dónde están tus problemas y ofreciéndote elecciones y posibilidades que nunca has soñado antes.

Hécate te guía cuando es tiempo de aprender sobre los poderes sanadores de la adivinación y la profecía, tiempo de abrirse a otras sensibilidades, a nuevos mensajes.

En Grecia, Hécate era una diosa lunar, una de las trinidades originales conectada con las tres fases de la luna que gobernaba el cielo, la tierra y el submundo. Hesíodo, en la Teogononía, dice que era hija de dos Titanes: Asteria, una diosa estelar, y Perses, ámbos símbolos de la luz brillante. Asteria era a su vez hermana de Leto, madre de Apolo y Artemisa. Una tradición anterior la contempló como una diosa más primitiva y la hizo hija de Erebo y Nix (noche). Una tradición posterior afirma que era hija de Zeus y de Hera y que enfadó a ésta por robarle su colorete para regalárselo a Europa. En un principio, los griegos helénicos hallaron difícil incluir a Hécate en su panteón. No obstante, y a pesar de no encontrarse entre los dioses del Olimpo, retuvo su dominio sobre el cielo y la tierra y el submundo, lo que hizo de ella la otorgadora de riquezas y de las bendiciones de la vida. Experta en el arte de la adivinación, concede a los mortales sueños y visiones que, si se interpretan correctamente, les proporciona una mayor claridad para resolver sus problemas. Debido también a su asociación con Perséfone, está conectada con la muerte y la regeneración. Su presencia en el mundo subterráneo era la que otorgaba a los pre-helénicos la esperanza del renacimiento y la transformación, como opuesta a Hades, que representa la inevitabilidad de la muerte. Por estar en el cruce de caminos puede mirar al pasado al presente y al futuro. Entre sus numerosas sacerdotisas estaban Medea y Circe. Sus árboles sagrados eran los tejos y los álamos negros. Como “perra negra” su estrella es Sirio y se la asocia también con los perros que ladran a la luna. Cuando Hécate aparece en nuestra vida, nos dice que ha llegado el momento de desarrollar nuestro lado intuitivo e inspirado. La intuición y el conocimiento son capacidades que muchas mujeres han ocultado y temido. Vicki Noble advierte que “en el proceso de descubrimiento de sus capacidades proféticas, mucha gente ha pensado que se estaba volviendo loca, que se convertiría en “lunática” y que nunca volvería a ser “normal”. Pero como la naturaleza femenina está relacionada con la luna, las mujeres frecuentemente nos fiamos más de la experiencia y de la intuición”. Ponerla en práctica sin temor es una tarea en la que necesitamos de la asistencia de Hécate para poder aceptar que se trata de un conocimiento que va mucho más allá de lo que llamamos “sentido común” y que puede utilizarse de forma creativa y curativa. Hécate también es propicia para tratar problemas relacionados con el envejecimiento, la muerte y la vida en el más allá. “En nuestra sociedad el envejecimiento y la muerte son tabúes –explican Starck y Stern-. La insistencia moderna en parecer joven es una forma de mantener el proceso de envejecimiento en la sombra. Ver constantemente escenas de muerte por TV es un proceso de negación de la muerte. Hécate, como Diosa de la Muerte y de la Regeneración puede ayudar a hombres y mujeres a entender que la muerte corporal es parte del proceso natural. Como Bruja, la figura de Hécate muestra el hecho de que a medida que la gente envejece puede mantener sus capacidades y una hermosa apariencia. Su sabiduría nos muestra que podemos volver a métodos más antiguos y naturales de curación, sin dejar de recurrir a la medicina moderna. Podemos invocarla para transformar nuestros miedos”. Es imprescindible recurrir a ella y recibir su asistencia durante el período de la menopausia. Podemos interpretar que “las subidas de calor” son en verdad “oleadas de poder” que nos recuerdan el poder de la sangre roja que está dentro de nosotras. Para celebrarla podemos reunirnos y cantar: “Somos las mujeres viejas. Somos las nuevas mujeres. Somos las mismas mujeres, más sabias que antes”.

(De "El Juego de las Diosas" y escrito por Sandra Román. Sacerdotisa de Avalon)


INANNA



Inanna era la deidad protectora sumerio babilónica. Como Señora de los Cielos Inanna estaba asociada al planeta Venus . Inanna es la guardiana de las leyes cósmicas o las "me", las leyes fundamentales del universo.

Inanna era una diosa guerrera, pero también diosa del amor y el sexo. Protectora de las prostitutas (en Sumeria y Babilonia existía un tipo de prostitución sagrada) una vez al año el rey debía copular con ella por medio de una de las prostitutas sagradas del templo.

Cuando Inanna aparece en tu vida, es porque has sido durante mucho tiempo la fuente de la cual todos se han alimentado y nutrido. Te estás secando poco a poco y debes volver a abastecerte, nutrirte nuevamente. Inanna simboliza una etapa “egoísta” de nuestra vida, donde debemos volcarnos hacia nosotras y completar las facetas y deseos que nunca hemos realizado, ya sea por temor, por circunstancias de la vida, etc. La razón que sea no es suficiente. Debes aprender a vivir por ti misma todo lo que deseas y no vivir o fluir a través de otros. Nunca permitas que el miedo empañe tu visión.

Inanna Invocación

Te rogamos, Señora de Señoras,
Diosa de las diosas,
Inanna, la reina de todas las ciudades,
Líder de todos los hombres.
Tú eres la luz del mundo,
Tú eres la luz de los cielos.
En tu nombre de la tierra y los cielos se agitan,
Y los dioses tiemblan;
Los espíritus de los cielos tiemblan en tu nombre
Y los hombres se celebrarán en tu honor.
Cuando tú lo ordenas los muertos vienen a la vida,
Y los enfermos de pie caminan;
Y nuestros pecados son sanados
Cuando se mira tu cara.

Inanna para los sumerios, Ishtar para los babilonios. Ambas civilizaciones forman parte de la Antigua Mesopotamia ("Tierra entre ríos").
Inanna era la deidad protectora de la ciudad de Uruk, y allí se hallaba su santuario principal.

Como Señora de los Cielos Inanna estaba asociada al planeta Venus (su desaparición y reaparición en el firmamento nocturno dio origen al mito del descenso al mundo de los muertos, mito, por otra parte, presente en muchas otras mitologías).

Inanna es la guardiana de las leyes cósmicas o las "me", las leyes fundamentales del universo.

En una leyenda se nos cuenta cómo en una ocasión un joven campesino, Sha-kale-tuda, tuvo la osadía de violar a la diosa y robarle las "me".

Ocurrió mientras Inanna, que había subido a las montañas para desde allí contemplar Sumer y así desplegar la perfección de los "me" (observar a la humanidad y separar a los falsos de los justos), cansada de escudriñar cielo y tierra decidió echarse a dormir a la sombra de un arce.

Dejó los "me", que llevaba en forma de siete tablillas" firmemente atados a sus piernas.
Pasó por allí Shu-kale-tuda, quien viendo a la diosa se acercó a ella y desató las tablillas de sus piernas, violó a la diosa mientras ésta dormía y se llevó los "me" consigo.

Cuando Inanna despertó y se dio cuenta de lo sucedido se encolerizó terriblemente y se propuso encontrar y castigar al culpable.
Shu-kale-tuda, después de lo que había hecho, se había dado cuenta de que corría peligro y confesándoselo todo a su padre, le había pedido consejo. Su padre le aconsejó esconderse en la ciudad, pues entre tanta gente sería difícil encontrarlo.

Presa de la ira, Inanna castigó al pueblo sumerio en tres ocasiones. En una de ellas convirtió el agua de los pozos en sangre, y en otra envió inundaciones y tormentas de arena. Finalmente el padre de Inanna, el dios Enki (aunque en otras ocasiones se la considera hija de Suen, el dios de la Luna), consiguió aislar a este entre la multitud.

Inanna lo castigó con la muerte, pero permitió que su nombre se recordase en una canción que se conocería en todo el reino y sería cantada desde el palacio del rey a la más mísera de las cabañas campesinas.

Este mito nos da una idea del carácter de Inanna.
Diosa caprichosa, ambiciosa y muy poderosa.

Inanna era una diosa guerrera, pero también diosa del amor y el sexo. Protectora de las prostitutas (en Sumeria y Babilonia existía un tipo de prostitución sagrada), una vez al año el rey debía copular con ella por medio de una de las prostitutas sagradas del templo.

Seductora e inmisericorde, Amante y promiscua, Inanna no solía representar la faceta de madre y esposa.

En otro mito, el de la muerte de su amante, Dumuzi, el dios pastor, se nos explica el ciclo de las estaciones.

Según algunas versiones Dumuzi fue asesinado por una mujer bandido y su hijo, que pretendían hacerse con el rebaño del pastor; en otras versiones la propia Inanna envía a Dumuzi al mundo de los muertos en su lugar tras su descenso al inframundo.

En la leyenda que nos cuenta cómo Bilulu, la mujer bandido, y su hijo acaban con Dumuzi.
Inanna venga la muerte de su amante.


Mata a Billilu y su hijo y los castiga: a la anciana la convierte en un odre y determina que su destino será apagar la sed de los pastores como Dumuzi en el calor del desierto. A su hijo lo transforma en un espíritu del desierto encargado de avisar al espíritu de Dumuzi cada vez que se hagan ofrendas o libaciones en su nombre.


En el mito del descendo de Inanna al inframundo, además de explicar la muerte de Dumuzi y con ella el ciclo de las estaciones, se nos cuenta como la ambición de poder de Inanna la llevó a intentar usurpar el trono del reino de los muertos a su hermana, Ereshkigal.

Cuando Inanna decidió descender al mundo de los muertos y hacerse con el control de éste, dejó las instrucciones a su críada, Ninshubur, de que si no había regresado al cabo de tres días llorase su muerte y pidiera ayuda a otros dioses: Enlil, Nanna y Enki. Inanna partió vestida con sus mejores galas y llevando consigo las tablillas de las "me".


Al llegar a las puertas del mundo de los muertos pidió entrar alegando que iba al funeral de Gugal-ana, el difunto marido de su hermana. Ereshkigal le permitió entrar, pero delante de cada una de las siete puertas que daban acceso a la sala del trono tuvo que desprenderse una por una de sus prendas y joyas.

Finalmente compareció desnuda ante el trono de Ereshkigal.
Cuando ésta descendió del trono Inanna intentó sentarse en su lugar, pero los siete jueces del mundo de los muertos la contemplaron fijamente con la mirada de la muerte hasta convertirla en un cuerpo sin vida, el cual colgaron de un gancho.


Una vez pasados los tres días, en el mundo de los vivos, la criada Ninshibur pidió ayuda a Enlil, a Nanna y a Enki, como Inanna le había indicado.
Los dos primeros no quisieron ayudarle, pero Enki se sacó suciedad de las uñas y con ella creó a dos criaturas capaces de salir y entrar del mundo de los muertos a voluntad.

A éstos seres entregó las plantas y el agua restauradoras de la vida y les dijo que primero se ganaran la simpatía de Ereshkigal, pues así ella les ofrecería lo que desearan como recompensa, y entonces deberían pedir el cuerpo de Inanna.
Así se hizo y tras devolver a Inanna a la vida, con las plantas y el agua que les había entregado Enki, cuando ya se disponían a salir, les pararon los siete jueces del mundo de los muertos, quienes dijeron que solo dejarían marchar a Inanna si esta les entregaba a alguien en su lugar para reemplazarla en el mundo de los muertos.

La primera persona con quien se encontró Inanna fue su fiel criada Ninshibur, vestida de duelo y llorando la muerte de su señora. evidentemente Inanna no se sintió capaz de condenarla a vivir en el mundo de los muertos, así que siguió buscando.

Después se encontró con Shara, dios de Umma, quien también estaba llorando su supuesta muerte, por lo que una vez más Inanna no se sintió capaz de condenar a alguien que la apreciaba a vivir en el inframundo.

Fue entonces cuando Inanna vio a Dumuzi, el dios pastor, su amante. Éste no estaba llorando la muerte de su amada.
Encolerizada, Inanna lo eligió y los demonios del inframundo acudieron a buscarlo.
Dumuzi pidió ayuda a Utu, dios del Sol, hermano de Inanna, quien lo trasformó en serpiente para que pudiera zafarse de los demonios. Sin embargo la metamorfosis solo duraba medio año así que el medio año restante debía pasarlo en el mundo de los muertos.

En otra versión de la leyenda, es la propia Inanna quien más trade se arrepiente por haber condenado a su amado a tal destino y llega a un acuerdo por que la hermana de éste, Geshtin-ana. ocupe su lugar durante la mitad del año.

En la versión acadia del mito, en la cual Inanna aparece con el nombre de Ishtar, todos los dioses se ven obligados a participar en el rescate de la diosa, pues cuando pierde la vida en el mundo de los muertos la esterilidad se adueña del de los vivos. En esta leyenda, además, no es a dos seres a quienes envía Enki a rescatar a Ishtar, si no a un hermoso joven que tras complacer a Ereshkigal le pide el cuerpo inerte de la diosa.

En esta versión no se hace mención a los siete jueces del inframundo ni a los demonios ("galla"), ni Dumuzi aparece como sustituto de la diosa.


SEKMET



Sejmet, la Poderosa

Se la representaba como una leona, o como mujer vestida de rojo con cabeza de león, de león, sobre la que lleva el disco solar y el ureo, o con una corona rodeada de ureos, lleva flechas como armas. También aparecía como mujer con cabeza de cocodrilo o como el Ojo udyat. Toma aspectos de otras diosas, como Bastet o Hathor con quien se la confunde con frecuencia y a quien también se le da el papel de hija de Re, e incluso en Abydos Hathor tenía el título de Señora de la mansión de Sejmet.
Se presenta también como ojo solar destructor, portadora al mismo tiempo de la renovación y de la victoria.

La llamaban por los nombres de: "La Poderosa", "La Terrible", "Señora del Oeste" porque también tenía su faceta de Diosa funeraria. También, como diosa guerrera, acompañaba al Faraón en el campo de batalla y lo protegía de sus enemigos. Estaba relacionada con Bastet, "Señora del Este", y como tal era conocida como "La dama de las montañas de poniente"; poseía un lugar en la Sala del Juicio y era guía y protectora de los justos ante los peligros del Mundo Inferior; era soberana de la Cámara de las Llamas y se la llamaba "La que frena la oscuridad".


Cuando Sekmet aparece en tu vida, indica que justamente aquella, fuerza, aquel brío y decisión es lo que debes utilizar para superar exitosamente las situaciones adversas por las cuales pasas en estos momentos. Busca a tu guerrera interior, busca aquella fortaleza que todas tenemos aliméntate de ella, hazla brotar al exterior y harás al mundo consciente (y de paso a tí misma) de una fuerza que desconocías.



MORRIGAN
Morrigan, Morrigu, Carrigan o Carrie


Morrigan, también conocida como Morrigu, es la diosa celta de la muerte y la destrucción. Se la representa típicamente con armadura y armas. Morrigan está presente en todas las guerras, tomando la forma de cuervo o corneja. Su papel en la guerra es infundir en los soldados la fuerza (y la ira) para combatir. Su nombre significa "Gran Reina" o "Reina Espectral". Morrigan también se puede traducir o encontrar escrito como Carrie o Carrigan.

Morrigan es la diosa de la guerra, y por lo tanto de la muerte. Pero también representa la renovación; la muerte que da a luz a una nueva vida, el amor y el deseo sexual. La vida y la muerte están muy unidas en el universo celta.

Morrigan es doncella, madre y viuda. Formaba una tríada con Badb y Macha, aunque en algunas fuentes se la describe como diosa triple, incluyendo a Bodbh y Macha como otras manifestaciones de la Morrigan.

Esta diosa pertenece a los Tuatha Dé Danann, los seres mágicos que habitaron Irlanda antes que los irlandeses actuales.


Cuando esta diosa aparece en tu vida, es porque debes realizar un cambio drástico en todos los niveles, ya sean los externos y cotidianos, como también los internos y personales. Simboliza la transición, el crecimiento y un desarrollo paulatino lleno de muchas transformaciones, donde podrás emerger como tú misma, libre y sin ataduras.

Morrigan también favorece si trabajas con ella dificultades cotidianas como debilidad de carácter, timidez, miedo, temor, enormes dificultades para decir “no”, entre otras. Morrigan también nos facilita el camino cuando de brío y amor se trata. Busca a Morrigan en tu interior, la hembra llena de pasión y alegría, que disfruta tanto las gotas de lluvia, como también los rayos del sol. La valiente, la que enfrenta el “dedo acusador” con bravo talante. La sabia, que nos enseña que la muerte tan solo es una transición, un paso más hacia el renacimiento.

Morrigan

"Soy la bruja que está abajo de la luna.
Soy el rugido del océano.
Soy tu soberana.
Soy la lluvia sutil.
Soy las estrellas que brillan en el cielo.

Soy la vidente de la suerte.
Soy una guerrera fuerte con mi espada.
Soy la madre llena de leche.
Soy la mujer de los muslos fuertes.
Educación los misterios de la cama.
Soy el placer de los cuerpos que si ensamble.
Soy la bruja que sabe la fuerza del amor.

Soy Morrigan.




CERRIDWEN

Para los galeses, Cerridwen es una triple Diosa (doncella, madre y anciana) cuyo animal totémico es la gran cerda blanca. Se la relacionaba con la luna, la inspiración, la poesía, la profecía, el cambio de forma, y con la vida eterna que pasa por el nacimiento y la muerte. Cerridwen tenía dos hijos. Uno era hermoso y el otro feo. Queriendo que el feo destacara en algo, Cerridwen le hizo un brebaje mágico. Le llevó un año y un día hacerlo, pero el brebaje haría de él una persona inspirada y brillante. Dejó a Gwion, su ayudante, que vigilara el brebaje, y le prohibió que bebiera de él. Pero accidentalmente, algunas gotas del mágico líquido le salpicaron la mano y, al quemarse, se llevó la mano a la boca. De forma instantánea, lo supo todo, incluso que Cerridwen intentaría matarlo. Gwion huyó y Cerridwen salió en su búsqueda. Y, tras muchos cambios de forma, Cerridwen se tragó a Gwion, dándole a luz nueve meses después.

Cerridwen nos enseña en nuestra vida el misterio de la muerte y el renacimiento. Cuando algo está muriendo, y conviene soltarlo para que algo nuevo puede renacer. Conocemos la danza de la tierra gracias a sus estaciones, los ciclos de la luna. La materia ni se crea ni se destruye, sino que se transforma. Y lo mismo ocurre con nosotros. Para vivir plenamente y en la totalidad, tenemos que aceptar la vida con todo lo que conlleva, incluyendo la muerte y el renacimiento. Desprendiéndonos de lo que ya no nos sirve e ir en pos de nuestra totalidad.

Muchas veces llegamos a finales de ciclos, de una relación, de un trabajo, o de una situación en particular, y nos da miedo desprendernos de ello. O quizás sentimos que nos estamos muriendo, cuando solo una parte de nosotros tiene que dejar espacio para que entre algo nuevo. Puede que nos resulte muy difícil de aceptar la idea de que existe la muerte, y nada más que la muerte. La vida en una cultura patriarcal nos ha privado la idea de muerte y renacimiento, una idea relacionada con la Diosa. La totalidad se nutre se nutre cuando tomamos conciencia de que cada paso en el sendero de la vida es también un paso hacia la muerte y el renacimiento. Se alcanza la totalidad cuando podemos aceptar la muerte y el renacimiento y danzamos con ellos. Cerridwen nos enseña que ella siempre nos dará a cambio lo que le hayamos dado nosotros a ella. Cambiará, se transformará, pero nosotros obtendremos lo mismo a cambio.



Meditación del Caldero de Cerridwen

Buscaremos un momento y un lugar en los que no vayamos a ser molestados. Nos sentaremos o acostaremos cómodamente, con la espalda bien recta. Cerraremos nuestros ojos. Inspiraremos profundamente y soltaremos el aire lentamente mientras contamos hasta diez. Inspiraremos profundamente de nuevo y volveremos a soltar el aire contando hasta diez. Volveremos a respirar profundamente y, mientras espiramos, veremos, percibiremos o sentiremos un túnel. Puede ser un túnel que conozcamos o uno imaginario. Nos veremos delante del túnel y pasaremos nuestros dedos por las paredes de la entrada. Oleremos su atmósfera. Y, ahora, entraremos en el túnel. Es agradable estar ahí, la temperatura es cálida, y está bien iluminado; y, mientras comenzamos a descender, cada vez más profundo, adentrándonos más y más en la tierra. Seguiremos descendiendo, y nos sentiremos cómodos y relajados, hasta que lleguemos al final del túnel. Hay una luz al final del túnel, la luz del Otro Mundo.

Entramos en el Otro Mundo y nos encontramos con Cerridwen. La Diosa nos toma de la mano y nos lleva hacia su caldero. Es enorme y de color negro y ella lo remueve con un enorme bastón. Cerridwen nos pide que pongamos dentro del caldero todo lo que necesite una transformación, o bien todo aquello de lo que convenga desprendernos, cualquier cosa que necesite morir. Nosotros ponemos todo en el caldero y lo observamos. Cerridwen comienza a remover el caldero en sentido contrario a las agujas de reloj y después de un momento ella se detiene y comienza a girar en deosil, el camino a la vida.

Al cabo de un rato, la Diosa cesa de remover el recipiente y deja el bastón a un lado, mientras introduce la mano en el caldero. De él saca lo que nosotros hemos colocado dentro de él y pone delante de nosotros. Todo ha sido transformado, exactamente en lo que nosotros necesitamos. Le damos las gracias a Cerridwen, y la Diosa nos pide que le hagamos un regalo, cosa que nosotros hacemos de buen grado. Preparados ya para regresar, nos dirigimos hacia el túnel de nuevo, llevando con nosotros todo aquello que se transformó en el caldero de Cerridwen.

Ahora comienza nuestra ascensión, sintiéndonos descansados y llenos de energía. Subiremos, seguiremos subiendo, hasta que estemos de vuelta en la entrada del túnel. Saldremos de él y respiraremos profundamente. A medida que soltamos el aire nuevamente, regresaremos a nuestro cuerpo. Inspiraremos profundamente de nuevo y; si lo creemos oportuno, abriremos los ojos y sonreímos. ¡Bienvenid@s a casa!

“Yo te doy el nacimiento,
Yo te doy la muerte;
Todo es uno.
Viajas por el sendero en espiral,
Por el sendero eterno
Que es la existencia.
Un devenir constante,
Siempre creciendo,
Siempre cambiante.
Nada muere que no vaya a renacer,
Nada nace que no vaya a morir.
Cuando tú vienes hasta mí,
Te doy la bienvenida a casa;
Luego, te introduzco en mi útero,
En mi caldero de la transformación,
Donde se te remueve y se te tamiza,
Donde se te mezcla y se te hierve,
Donde se te funde y se tritura,
Donde se te reconstruye y se te recicla.
Tú siempre vuelves conmigo,
Tu siempre sales renovad@.
Muerte y renacimiento no son más que puntos
De transición a lo largo del sendero eterno de la vida.”

El oráculo de la Diosa. Amy Sophia Marashinsky.

Invocación a Ceridwen:

Oh diosa anciana que habita en el norte
aquélla que sabe el pasado de todas las cosas,
oye mi llamado
mi invocación es agradable a sus ojos,
Oh Señora de la oscuridad de la sabiduría y de entender.
Madre celestial de Ceridwen de la luna decreciente
Cualquier energia negativa en mi contra ayudame a exterminar
transmutando el Karma,
soluciona los problemas,
cura mis enfermedades,
Aparta cualquier,
envidia, obstáculos
o problema que exista,
que dificulte mi
felicidad completa.
Oh Diosa la inspiración y de la creación,
¡ven en nuestra ayuda

Libro recomendado: Danzando con la Sombra. El Poder de la Diosa Oscura y la Integración del Inconsciente Femenino. Marcia Starck y Gynne Stern. GAIA Ediciones